En 1960, el físico estadounidense Theodore Maiman introdujo el láser. Hoy, más de 50 años después, es imposible imaginar la ciencia y la tecnología sin él. Tampoco la medicina moderna. En la dermatología se utilizó por primera vez en 1964. Desde entonces, ha realizado un trabajo notable, por ejemplo, en la eliminación de tatuajes, vello, manchas pigmentarias y arañas vasculares. Pero también en muchas indicaciones médicas (por ejemplo, en el tratamiento de algunos hemangiomas), la eficacia de un láser no puede ser reemplazada por ninguna otra terapia.

¿Qué es un láser?

En términos prácticos: un láser es una fuente de luz, que está altamente colimado en un haz con una alta densidad de energía. Este haz solo tiene luz de una cierta longitud de onda (monocromasia). Por lo tanto, la luz monocromática, dependiendo del láser, es de ultravioleta a infrarroja. Al contrario que la luz solar, que contiene todos los colores y por lo tanto toda una gama de longitudes de onda. Por cierto: la palabra láser proviene de la abreviatura en inglés de Light Amplification by Stimulated Emission of Radiation, lo que significa: amplificación de la luz por emisión estimulada de radiación.

¿Cómo afecta el láser a la piel?

La luz láser puede enfocarse con extrema precisión y, por lo tanto, alcanzar una intensidad muy alta. Dependiendo de la longitud de onda, solo unos componentes muy específicos de la piel absorben la luz láser (fototermólisis selectiva). El calor resultante destruye el pigmento rojo de la sangre (hemoglobina), el pigmento oscuro de la piel y del pelo (melanina) o evapora el agua del tejido. El pigmento de la sangre, por ejemplo, absorbe principalmente luz verde y amarilla con una longitud de onda de 510 a 590 nm.

¿Qué láseres se utilizan en medicina estética?

El tipo de láser adecuado para cada tratamiento depende del grado de penetración de la luz en la piel y de la fuerza con la que la estructura objetivo la absorbe. Para generar luz láser, un medio activo primero almacena energía y luego la emite como un haz de luz. Dependiendo del medio, existen láseres de estado sólido, de gas, de diodos o de colorante. Asclepion Laser Technologies utiliza tres de las cuatro tecnologías láser y, por lo tanto, ofrece una gama extremadamente amplia de tratamientos:
• Láser de gas: CO2
• Láser de estado sólido: HOPSL, Rubin, Nd:YAG y Erbio (Er:YAG)
• Láseres de diodos con baja y muy alta potencia de salida

Otra diferenciación viene determinada por la forma en que se emite la radiación: si los láseres emiten radiación constante, hablamos de láseres de onda continua (también: láseres CW; onda continua); si emiten pulsos de luz cortos hablaremos de láseres pulsados. Los láseres pulsados, cuya duración de radiación es extremadamente reducida gracias a una tecnología especial, se denominan láseres NANO (Q-switch) o PICO.

¿Qué láser es absorbido por qué estructura objetivo (curva de absorción)?